Sebastian Vettel sigue batiendo récords en esta segunda parte de la temporada. Sólo él ha ganado en la India, sólo él ha liderado una carrera en este intenso mes de octubre... y sólo él está en disposición real de arrebatarle el tÃtulo a un excelso Fernando Alonso, que ha vuelto a realizar una carrera sin tachón logrando la segunda posición en meta en el Buddh International Circuit con un Ferrari que, como Dios, aprieta pero no ahoga.

Pero detrás de los dos competidores de cabeza, la carrera en Nueva Delhi nos ha dejado actuaciones individuales muy remarcables. Lewis Hamilton ha vuelto a mostrar su carácter -ese que tanto tendrá que trabajar en Mercedes- para luchar contra viento y marea en busca de un podio que parecÃa imposible. El inglés está haciendo un año brutal, desperdiciado por los errores de su equipo. Creo que jamás se podrá explicar cómo su unión con McLaren se ha traducido en tan sólo un tÃtulo en seis años, aunque lo que sà que está claro es que esa estadÃstica reafirma lo complicado que resulta ganar el campeonato. Algo que deberÃa grabarse a fuego en nuestras frentes para que aprendamos a valorar los éxitos que se muestran a nuestros ojos.
Lo mismo se podrÃa decir de Kimi Räikkönen, al que pocos podrán criticar más allá de sus deslices verbales, que achaco más al personaje que al piloto. El finlandés, incluso en circuitos en los que no habÃa competido antes, está dando el 100% manteniendo viva su vela de ilusión aunque el vendaval de los equipos punteros esté a punto de apagarla. El hombre que completa el repoker de este domingo de talento es Nico Hülkenberg, imparable en esta segunda mitad de temporada y convertido en pesadilla de Romain Grosjean, incapaz de superarlo tras dos carreras pegado a su zaga. No hay duda de que su compañero Paul di Resta debe estar muy contento de que el alemán vaya a abandonar la escuderÃa en la próxima temporada lo que le dejará margen para volver a destacar.


Una mirada alternativa a las carreras tratando de analizar los detalles relevantes que no suelen abrir periódicos. Always pushing!
