Melbourne es sinónimo de ilusión. Un ramillete de pilotos llegan a la primera ronda del campeonato con la ilusión de embarcar a Kuala Lumpur con un poco más de metal en su equipaje, los miembros de los equipos suspiran por encontrarse por fin en su hábitat natural, los jefes de equipo sueñan con probar el champagne en lo más alto del podio y a los aficionados ya no nos quedan uñas.

Este fin de semana, el frio de los tests dará paso a temperaturas de Gran Premio por encima de los 20ºC óptimas para que la fuerte degradación de los nuevos Pirelli, una de las grandes preocupaciones de los equipos, se diluya. No veremos un exceso de paradas en boxes pero eso no significa que los neumáticos vayan a dejar de ser una variable importantÃsima en la ecuación final. Los pilotos llegarán a la sesión de clasificación con tres únicas sesiones libres en las que habrán probado los compuestos en la temperatura con la que competirán.

Una mirada alternativa a las carreras tratando de analizar los detalles relevantes que no suelen abrir periódicos. Always pushing!
