Australia: 1. Nico Rosberg (385) | 2. Lewis Hamilton (380) | 3. Daniel Ricciardo (256)

Usuario:

Contraseña:

 

"Well Done, Sunshine"

 
11/03/2014 23:46

"Sí, sí, estoy aquí, en Ferrari... Lo siento, es que esto es simplemente fascinante. Rob Smedley no tiene que mantener pulsado un botón, parece que es un canal de radio abierto cuando quiere hablar con Felipe Massa; no me había dado cuenta de esto antes; es que no tiene que mantener pulsado un botón en su radio, simplemente habla y Felipe le escucha. Es que se apoya, apoya la cabeza en el casco de Felipe mientras miran la telemetría que tienen enfrente, en el monitor. Es una relación tan cercana, es... es increíble."

(Ted Kravitz, reportero de la BBC, en el GP de Mónaco de 2010)

 


Si ya en la vida cotidiana tendemos a eclipsar varias cosas positivas con una sola cosa negativa, en un mundo como el de la Fórmula 1 un desliz, una frase inoportuna en un momento complicado, te pondrá una etiqueta de por vida. Nadie olvidará jamás lo que Kimi (sin tapujos) dijo que estaba haciendo para llegar tarde una vez al Driver's Parade, o la respuesta de Webber a las "alabanzas" de su equipo al finalizar con una victoria el Gran Premio de Gran Bretaña en 2012. Y nadie olvidará jamás esa envenenada orden de equipo camuflada como comentario "inofensivo". Aunque la polémica y el morbo sean lo que tiende a copar los medios, lo que muchos aficionados venimos atesorando en nuestros corazones desde hace años son detalles como el que Ted Kravitz describió con admiración desde el pitlane, ante el box de Ferrari, en la cita que abre esta entrada.

Por eso, el hecho de que la marcha de Felipe Massa de Ferrari supusiera también alejarse de Rob Smedley, era algo difícil de asimilar para muchos de nosotros. Aun a riesgo de sonar exagerada (y sé que lo soy, pero así son las pasiones: irracionales), era como Vettel sin su dedo, como un McLaren sin tonos plateados. El pensar que no se iba a volver a oir la voz de Rob cuando la FOM pinchara la radio de Felipe, esperando alguna palabra cariñosa o comentario sarcástico, se nos hacía "raro".

Y he aquí que de repente, como se venía rumoreando desde hacía meses, Rob ficha por el equipo Williams. Casi como si fuera tras Felipe. Juntos una vez más en esta nueva etapa de la carrera del brasileño. Aunque no será su ingeniero de pista, como lo ha sido durante sus 10 años en Ferrari, este duo piloto-ingeniero, este duo de amigos, casi de hermanos, seguirá trabajando juntos al menos un año más. O quién sabe cuántos.

Hasta la última curva


"Es un gran chico, deberíamos ficharle". Estas fueron las palabras de Rob Smedley cuando todavía estaba en Jordan, refiriéndose a un Felipe Massa que acababa de fichar por Sauber. Atraído por la parte más analítica de las carreras, Smedley dejó Jordan y empezó a formar parte del equipo de ingenieros de test al que el propio Felipe entraría en 2003, cedido por Sauber.
Tres años después, Felipe era piloto oficial junto a Schumacher, con Gabrielle Di Colli como su ingeniero de pista. Smedley le sustituyó apenas cuatro carreras después.

Se dice que fue el propio Felipe quien pidió tenerle como ingeniero. Fuera como fuera, el caso es que en su primer fin de semana juntos, Felipe subió al podio por primera vez. Fue en Indianápolis. Hubo química desde el primer segundo.

"Si le vas a decir a un compañero que está actuando un poco como un gilipollas y que tiene que trabajarse mejor las cosas, tendrá que asumirlo- cinco minutos después estará bien" . Esto quedó patente en Mónaco 2008, en donde se dice que Rob, viendo que Felipe no pisaba a fondo en una curva donde él sabía que podía hacerlo, le soltó que hasta una nena lo haría mejor. Y Felipe consiguió la pole. Ese es el estilo de Rob, para quien un piloto no es solo un deportista de élite con un bólido. "Es eso lo que he hecho con Felipe: entenderlo como hombre, comprender sus problemas, sus puntos fuertes y débiles. No sigo las tonterías de gestión de personas en un libro."

Y este tándem empezó a dar frutos pronto. Tras su primer podio con Smedley al otro lado de la radio, Felipe repitió un par de veces más, hasta que en Turquía llegó su primera pole y su primera victoria. Sonriente, Rob fue hasta el parque cerrado y un emocionadísimo Felipe se tiró a sus brazos desde lo alto del coche. Su abrazo lo decía todo; literalmente, estaban que se tiraban de los pelos. No hacía ni dos meses que trabajan juntos, y ahí estaba la culminación de todos sus esfuerzos. Un equipo perfecto. Tras el Gran Premio de Europa de 2008, los abrazos de Rob camino del podio no daban respiro a un Felipe agobiado por el caluroso agosto valenciano. Y en el podio, un gesto simple, cariñoso. Un beso en la gorra.


"Es como mi hermano pequeño, y como tal... ¡a veces te dan ganas de darle una o dos ostias!".
Como dice Kravitz, Smedley no necesita pulsar un botón. En Brasil 2008, en la parrilla de salida, Rob se acercó al coche de Felipe segundos antes de que se apagara el semáforo. Allí le cogió de la mano con fuerza y le dijo algo. Quizá nunca sabremos qué le dijo, pero Felipe llevó consigo esas palabras hasta la última curva de la carrera, la que le dio y arrebató el mundial. Luego el mismo Rob tuvo que decirle que no lo habían conseguido. "Le dije a Felipe: bueno, has ganado, pero no sabemos qué ha ocurrido detrás de ti. Tuve que dejar el canal abierto durante 30 o 40 segundos, y luego le dije: (Hamilton) ha logrado pasar. Felipe actuó como un caballero, después de todo, y estuve muy orgulloso de él por eso".

¿Cuál era la diferencia entre el modo de trabajar de Di Colli y Smedley? Nunca lo sabremos. Supongo que, simplemente, hay gente que congenia y gente que no. Y entre Felipe y Rob hubo química desde el primer segundo.

Orgulloso "Teessider"


Rob Smedley vino a este mundo un 28 de noviembre en Middlesborough, Teesside, al norte de Inglaterra. El pequeño Rob no estaba nada interesado en los coches. Prefería ver jugar a su equipo de fútbol natal, familiarmente conocido como el Boro, del que nunca se perdía un partido. Las carreras le aburrían enormemente, pero su padre insistió en llevarle a Silverstone cuanto tenía once años. Y el pequeño Rob quedó fascinado. Pero como tantos otros niños, no soñó con pilotar uno de esos coches. Quería comprender la maquinaria de esas maravillas. Y escribió muchas cartas a los equipos pidiendo consejo para cumplir su sueño, cartas que hoy día, desde el otro lado, él mismo responde. Se graduó en Matemáticas e Ingeniería Mecánica, pasando sus primeros años como ingeniero de diseño y pista en Peugeout (y luego, qué curioso... en Williams). Su llegada a la Fórmula 1 pasó primero por el equipo Astromega en la F3000, en donde fue ingeniero, porque el destino es algo muy curioso, del campeón del mundo con el que se encontraría años más tarde en Ferrari: Fernando Alonso.

"Lo conozco desde que era un muchacho... vaya, ¡desde que los dos éramos unos muchachos! Es un buen chico: es natural, no está por gilipolleces y simplemente hace el trabajo. Y es duro, ¿sabes?"

Dicen que el de las carreras es un mundo muy grande... quizá es más pequeño de lo que parece, pues el siguiente piloto con el que trabajó, ya en la F1 y en Jordan, fue Giancarlo Fisichella, otro futuro compañero de la casa "rossa"... y de Alonso en Renault.

Hay una persona sencilla detrás de Rob, quien según algunos compañeros es muy "latino" para ser inglés. Nunca ha querido dejar atrás sus raíces. Cuando decida dejar el mundo de la F1, seguramente no dudará en regresar a su tierra natal, a vivir tranquilo con su familia. ¿Quizá ahora que ha fichado por Williams? Lucy, su mujer, siempre le acompaña en sus viajes "para mantenerme cuerdo", dice.

"No me gusta el glamour de la F1, solo me gustan las carreras y la ingeniería. Si te dejas arrastrar por el glamour es muy fácil perderte en él... Nunca viene mal poner los pies en la tierra y cambiar pañales, sentarte y tomar una taza de té". Y como buen inglés, es todo un aficionado a la jardinería. "Mi tiempo libre... Lo paso con mi mujer y los crios. Cuidamos el jardín y hacemos cosas aburridas".


Aunque la pareja tiene dos hijos, Frankie y Felix Robin, Rob y su esposa siempre hablan de sus tres hijos. Minnie murió al nacer. "A veces veo alguna niña pequeña, de la edad que Minnie debería tener ahora; entonces Lucy y yo nos miramos, y hay algo así como una comprensión sin palabras entre nosotros, sabemos lo que piensa el otro. Nunca se irá. Minnie siempre será parte de nuestras vidas y no hay un solo día en que no piense en ella". En memoria de su hija, Rob y su esposa colaboraron en la fundación de SANDS (Stillbirth and Neonatal Death Society), una asociación que da apoyo psicológico a padres que han pasado por el mismo trance. La asociación también hace galas benéficas para recaudar fondos y reducir al mínimo este tipo de tragedias. Tragedias que, como en la Fórmula 1, se pueden evitar de una sola manera: reaccionando deprisa.

Lo que no te mata te hace más fuerte


El año de la aparición del KERS, los slicks y los coches más "estilizados", por las manos del ingeniero inglés pasaron tres pilotos diferentes, tres personas diferentes. El culpable fue un accidente que, segun muchos, ha significado un antes y un después en la vida de Felipe Massa. Y seguramente también en la de Rob Smedley.

"No quiero pensar en la F1 en estos momentos", fueron sus declaraciones tras aquella agridulce carrera de Hungaroring "Felipe es un compañero, es como un hermano pequeño para mí. Sólo quiero pensar en que él cada vez esté mejor y esté de nuevo con su familia."

Aquella Q2, la señal de la FOM recogió su rostro en el muro de boxes, desencajado de horror mientras esperaba una respuesta por radio que no llegaba. En unas declaraciones a una conocida revista en ese mismo año, su rostro parece ensombrecerse de nuevo al recordarlo. "Fue horrible. Creí que estaba viendo morir a mi compañero. Me vi tan afectado que me resultó muy difícil asumirlo, me costó razonar... me sentía enfermo".

Al día siguiente, la carrera se celebró con un Ferrari de menos, y para Rob se hizo eterna. Él y su grupo de mecánicos posaron con un mensaje de apoyo que dio la vuelta al mundo. "La carrera se desarrolla muy despacio cuando no tomas parte de ella. Es como si transcurriera a un cuarto de velocidad. Yo estaba sentado ahí mirando, para mostrar un poco de solidaridad, pero solo pensaba en Felipe. No pensaba en si iba a sobrevivir como hombre de carreras, sino sencillamente como hombre, para estar con su familia".

Mientras Felipe se recuperaba, Smedley tuvo que trabajar duro para sacar lo mejor de sus sustitutos. Pilotos diferentes, personas diferentes. Badoer no era Felipe, y Fisichella no era Badoer."Tienes que ser capaz de cambiar tu estilo porque estás trabajando con otro ser humano" dijo Rob al respecto. "Luca se subió al coche y enseguida se vio muy apurado, sin falta alguna de su parte. Ha hecho un gran servicio a Ferrari durante los años, verlo tan apurado fue descorazonador". Tampoco Giancarlo Fisichella (a quien ya conocía de Jordan, allá por 2002) logró domar el coche número 3 "y no es ningún cazurro, pasó de poder ganar en Spa con Force India a colarse por los pelos en la Q2 en Monza". Era un coche difícil.


Felipe Baby


Muy pocas veces la FOM enfoca a un ingeniero de pista, y en Ferrari, Smedley casi era la estrella del muro de boxes, cada actuación de Felipe acompañada por la reacción de Rob. Gritos de euforia, lágrimas, a veces una palabra malsonante, incluso una mirada asesina que se dirigía al grupo de mecánicos que habían tardado demasiado en apretar una tuerca.

Algunos de estos momentos han alcanzado la categoría de "virales" en un grupo de aficionados. Mientras Kimi se comía su famoso helado en Malasia 2009, Felipe pedía desesperado un visor que le dejara ver en medio de la lluvia. Su desesperación por radio dio lugar al famoso "Felipe Baby, Stay Cool", del que se ha hecho hasta un remix... ¡y una animación en Lego! Pero esta no fue ni mucho menos la primera "aparición estelar" de este peculiar Team Radio. "Well done, sunshine" (tras un hat trick en Montmeló), "Who's the daddy of Brazil?" (dicho después de una amplia lista de nombres de pilotos candidatos a la pole) o mi favorita: "You're half a second faster with a broken wing... I think we've found a solution" son algunas de las perlas más famosas. Rob se deshace en piropos cuando a Felipe le salen bien las cosas, y en palabras de apoyo cuando no tanto. Consejos. Gritos indignados de Felipe cuando le ocurre algo, seguidos por la voz calmada de Rob. Una bronca cariñosa, una palabra amable. Magnánimo. Absolutamente fantástico. Buen chico. Y una risa amigable, cercana. Felipe bromea: "¡Siempre me esta preguntando cosas! Sabes, todo el tiempo... A veces es una pesadez".

No son ni serán ni mucho menos la primera pareja piloto-ingeniero que congenia o congeniará, y podría poner muchos más ejemplos pasados y actuales. Lo que queda claro entre Rob y Felipe es que en todas y cada una de sus palabras se hace patente un cariño no solo de compañeros que trabajan juntos, sino de amigos. Casi de hermanos. Tal y como dice Ted Kravitz en la cita que abre este post, Rob no necesita apretar un botón para comunicarse con su piloto. Y eso no se ve todos los días en un mundo tan cambiante como el de la Fórmula Uno. Un mundo que también va de personas., donde el factor humano es tan importante como el técnico.

"Rob es mi ingeniero, mi psicólogo, mi amigo. Me conoce mucho, al 100%, puede que hasta más de lo que imagino"


Mucha suerte, Felipe y Rob, en vuestro nuevo viaje juntos.


(Imágenes cortesía de NextGenAuto, el Twitter oficial de Felipe Massa y Motorsport)

 
Artículo de Noe Melián
 
 

Comentarios (16)

 
 
 
#16
Fui, soy y seré admirador de Massa. Y como por añadidura, de Smedley. En algún punto creo que Massa es el último "inocente" de la fórmula 1. Hubiese dicho hasta ingenuo pero no. Inocente es la palabra. Humano. Gana, pierde, se equivoca, llora, grita... Tal vez un Ricciardo se le parece un poco (no lo vi llorar, pero hay algo). Puede que no tenga campeonatos, que le falte regularidad, que se le puedan achacar montones de cosas. Pero no se le puede cuestionar su velocidad ni su capacidad para desarrollar y poner a punto un auto. Y evidentemente Smedley está ahí para sostenerlo. Es emocionante la nota.
Añadido el: 21/12/2014 - 17:25
Conéctate para votar   1   0  = +1
#15
.
Por lo que se desprende de este excelente articulo, Rob Smedley y Felipe Massa han cultivado
una gránmMancuerna de trabajo y amistad, suerte.
Añadido el: 04/06/2014 - 05:32
Conéctate para votar   0   0  = 0
#14
¡Sí que lo somos, sí! ; )
Reciclé mucho de él, lo confieso
Añadido el: 22/04/2014 - 09:53
Conéctate para votar   1   0  = +1
#13
Me ha encantado el articulo, pero me ha recordado a uno muy similar, bastante eh.. A uno leido hace tiempo años aqui: miramamasinkers.blogspot.com , coinciden en que los dos autores se llaman Noe, igual son la misma persona! Jajajaja

Felicidades!
Añadido el: 21/04/2014 - 20:49
Conéctate para votar   1   0  = +1
#12
Muy buen artículo!! Sencillamente emotivo
Añadido el: 29/03/2014 - 00:42
Conéctate para votar   2   0  = +2
#11
Este gran "blog" de mi paisana Noe...me ha dejado sin palabras...
Es muy bonito conocer y saber comprender que en la compleja F1, también hay lugar para lo enteramente humano..."Las emociones y los verdaderos sentimientos" que surgen entre los que trabajan en este "mundo aparte" que es la F1. No todo es inteligencia y frialdad...también late un gran corazón capaz de sentir todo tipo de emociones.
Añadido el: 29/03/2014 - 00:40
Conéctate para votar   1   1  = 0
#10
Siempre quise leer el artículo pero no tenía mucho tiempo. Después de haberlo leído, simplemente puedo decir que me ha encantado.

¡Gran trabajo, @Noe! Se nota que los canarios sabemos hacer muy bien las cosas ...

¡Saludos!
Añadido el: 27/03/2014 - 23:38
Conéctate para votar   0   0  = 0
#9
@MR2010 Si te fijas, lo dije en el primer párrafo, aludiendo a lo fácilmente que una frase polémica eclipsa mil cosas positivas que quedan mas bien olvidadas.
Añadido el: 14/03/2014 - 10:11
Conéctate para votar   3   0  = +3
#8
Noeizumi: me refiero a los conocidos por todos, los de Alemania 2010, lo que no recuerdo si fueron de Smedley o no.
Añadido el: 13/03/2014 - 23:01
Conéctate para votar   0   2  = -2
#7
Gran artículo @noeizumi. Siempre sorprendiendome.
Añadido el: 13/03/2014 - 12:45
Conéctate para votar   0   0  = 0
#6
@MR2010 ¡Refréscame un poco la memoria! Fue difícil elegir, nombré las más famosas directa o indirectamente, pero dejé muchas fuera.

¡Gracias a todos!
Añadido el: 13/03/2014 - 10:47
Conéctate para votar   2   0  = +2
#5
Hay comentarios por radio inolvidables, de eso no tengo dudas, algunos faltaron mencionarse y eso que venían más con la nota.
Añadido el: 13/03/2014 - 04:18
Conéctate para votar   1   2  = -1
#4
WOWW estupendo articulo @GRACIAS yo me quedo con este parrafo.....


"Rob es mi ingeniero, mi psicólogo, mi amigo. Me conoce mucho, al 100%, puede que hasta más de lo que imagino"
Añadido el: 13/03/2014 - 02:49
Conéctate para votar   0   0  = 0
#3
Muy buen articulo, sin duda nos muestra el lado mas humano de la F1.
Añadido el: 12/03/2014 - 20:47
Conéctate para votar   1   0  = +1
#2
Interesante artículo. Sin duda uno de los binomios más conocidos de la F1.
Añadido el: 12/03/2014 - 20:27
Conéctate para votar   1   0  = +1
 
 
Añadir comentario
Para comentar es necesario ser usuario registrado. Regístrate gratis
Si ya estás registrado, conéctate
 
 
El blog de Noe Melián
 

Análisis, opiniones y neuras varias de una aficionada con otro punto de vista. Una Fórmula 1 diferente y humana. Un blog poco convencional hecho de pequeñas cosas.

 

Archivo

 
 
 
Sigue a F1 al día: RSS | Facebook | Twitter | Google+ | Tuenti | YouTube
F1, FORMULA 1, FORMULA ONE, FIA FORMULA ONE WORLD CHAMPIONSHIP, GRAND PRIX y GRAN PREMIO son marcas titularidad de Formula One Licensing B.V. que forma parte del grupo empresarial Fórmula Uno. Esta página web no es oficial y no guarda ninguna relación con el grupo empresarial Fórmula Uno.