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El hombre y la máquina

 
26/02/2014 10:27

La F1 ya no es lo que era. O al menos eso se suele decir. Y, en este 2014 que ya ha comenzado para los que seguimos la Fórmula 1 con pasión, para muchos parece que la categoría esté a punto de agonizar.

 

Motores que no suenan lo suficiente, morros 'embarazosos' y técnica, técnica, ¡técnica! ¿dónde está la F1 de los héroes al volante? Lo cierto es que no tiene sentido pretender que los tiempos de Fangio, Clark o Stewart vuelvan para deleitarnos con la épica... y la tragedia. La F1 que algunos tanto añoran es inviable en la actualidad por muchas razones. Los cánones de seguridad que el mundo en el que vivimos exige choca frontalmente con la épica de aquellas carreras en las que la muerte era un factor más con el que convivir.

El actual concepto de deporte ligado al negocio de la automoción tampoco permite que los monoplazas se conviertan en algo básico y secundario al compararlo con la influencia del piloto en el resultado final. La F1 quiere ser el referente tecnológico y de prestaciones. Y, sin duda, podemos debatir con toda la razón si esa filosofía se cumple o no (los monoplazas de resistencia tienen muchos argumentos a su favor actualmente, especialmente en el primer apartado), pero lo que no podemos pretender es que nuestras exigencias -en resumen, los monoplazas más rápidos y espectaculares del planeta con los mejores pilotos al volante-, se cumpla sin un reglamento y tinglado adaptados a las necesidades de los constructores de coches. Ferrari, Mercedes, Renault, McLaren, Honda, Caterham... todos ellos basan su subsistencia en la venta de su producto de calle y los organismos reguladores no pueden ser insensibles a tal circunstancia. Es cierto, algunos de ellos se marcharán tarde o temprano (con total seguridad). Pero vendrán otros. Algo similar ocurre con grandes patrocinadores como el Banco Santander, Red Bull, Shell, Total, etc. Están en la F1 porque quieren que su imagen se asocie a determinados valores y, en muchos casos, sólo esta F1 puede ofrecerlos.

Así pues, ¿carece ya la Fórmula 1 de auténticos héroes al volante? Bueno, no del todo en mi opinión. La exigencia de la competición, tal y como la conocemos hoy, demanda un tipo de piloto distinto. Uno que no debe hacer frente al nivel de miedo a la muerte que décadas atrás experimentaron sus predecesores, pero que ha tenido que convertirse en un deportista integral, en cierto modo en un mecánico/ingeniero y, sin duda, en un ser humano capaz de entender y lidiar con la presión mediática y los conocimientos de marketing y relaciones públicas que ello conlleva. Y, no lo olvidemos, al final el objetivo principal sigue siendo completar en el menor tiempo posible y del modo más inteligente la distancia de carrera con una máquina traicionera y despiadada. El piloto sigue siendo influyendo de un modo determinante en el resultado final, la cuestión es que no está solo. Nunca lo estuvo.


La máquina, ese artefacto que parece tomar cada día más importancia, robando con ello el protagonismo al piloto, al humano. Sin duda el coche es gran parte del éxito en la F1 actual. Pero siempre fue así, ¿no? Como no podría ser de otro modo en un deporte tecnológico en el que sólo se puede participar con un aparato mecánico. Sí, parece evidente, pero en los deportes de motor, siempre hubo motor.

Negarle protagonismo a los coches y, como consecuencia de ello, a los ingenieros y mecánicos que los crean y desarrollan es, simple y llanamente, atentar contra la esencia del automovilismo y, en concreto, de la Fórmula 1. Y, no lo olvidemos, aquel reglamento (casi) libre de décadas atrás que tanto se venera trajo consigo el demonio que es para muchos la aerodinámica. El tratamiento del fluido sobre un cuerpo sólido como es el monoplaza posibilitó la hipervelocidad que tanto se reclama como parte de esa F1 'ideal'. No negaré la evidencia: la balanza ha estado descompensada en muchos aspectos, tanto en lo que a piloto/máquina se refiere como en lo que concierne a los motores -ahora mucho más que eso-. Pero la cuestión es que no podemos pretender que la tecnología, simplemente, no importe un pimiento.

Existe la sensación de que cada vez se habla menos del factor humano y más del mecánico. Es lo que toca a estas alturas de la temporada, sin duda. Los tests tienen como objetivo principal conocer y afinar todos los aspectos mecánicos de este deporte y que hasta hace poco para una gran parte de la afición sólo existiera un piloto y un coche, como unidad, que se movía por ciencia infusa, no significa que la aerodinámica, las suspensiones o los neumáticos no estuvieran ahí, realizando su trabajo, mejorando y marcando diferencias. La que, posiblemente, sea la mejor carrera de la historia -el Gran Premio de Alemania de 1957-, se hizo posible, entre otras cosas, por el factor diferenciador de los neumáticos. Ferrari calzaba los duraderos -pero complejos a la hora de pilotar- Englebert, mientras que el Maserati de Fangio debía arreglárselas con unos rápidos Pirelli que se deshacían con el paso de los kilómetros -qué ironía-.


La Fórmula 1 es extremadamente compleja de entender y eso, para mí, es parte de su encanto. ¿Equilibrio? Por supuesto. ¿Falacias? Las justas. Respeto por los orígenes, SIEMPRE. Por todos y cada uno de los aspectos que los forman.

Grandes héroes como Bernd Rosemeyer, Stirling Moss, Gilles Villeneuve, Ayrton Senna o Michael Schumacher han escrito los libros de historia que ensalzan la épica de un deporte como el nuestro. También otros como Alfred Neubauer, John Cooper, Mike Costin y Keith Duckworth, Colin Chapman, Gordon Murray, Jean Todt y Adrian Newey. También ellos.

 
Artículo de David Plaza
 
 

Comentarios (5)

 
 
#5
La verdad es que sí que es cierto que si alguien quería (y quiere) triunfar en la F1 necesita sí o sí un buen monoplaza capaz de ganar. Gran artículo por cierto.
Añadido el: 02/03/2014 - 18:20
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#4
si salimos a la calle y encuestaramos a cada fanatico a la f1 probablemente solo 1/3 podria explicar a detalle la nueva reglamentacion, pero el resto sigue a la f1 por la emocion de ver en pista rebases, maniobras de evacion y contencion, sin drama y victoria el deporte quedara relegado, la f1 aun puede ser rescatada, pero no veo en el horisonte un piloto que vuelva a atraer las miradas de aquellos a quines nos gusta el auto deporte y de aquellos que se interesen por lo espectacular que llegue hacer, y de un equipo peque?a que pueda inovar y competir con los grandes, esa fue la grandesa de willian, lotus, jaguar, brabham.
Añadido el: 27/02/2014 - 18:51
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#3
Grandísimos pilotos con autos no tan buenos poco pudieron hacer frente a rivales con mejores autos, de los nombrados, el propio Fangio nada podía hacer contra Ascari y su Ferrari, o Stewart con el March-Tyrrell tampoco, mientras reorganizaban el equipo. Ni siquiera el genio de Villeneuve (padre) pudo sacar de perdedora a Ferrari en 1980, o sea que siempre el auto, la máquina en conjunto (no solo los motores hacen un auto de carrera) fueron determinantes. Claro que el factor humano siempre es importante y puede hacer emparejar las cosas, como lo consiguió Shumacher en 1998 (pese a perder) o Senna en 1993, y esperemos que lo siga siendo.
Añadido el: 26/02/2014 - 22:14
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#2
la F1 siempre a sido una competencia de ingenio y, como todo el mundo sabe 2 mentes piensan mas que una, por eso es que los equipos marcan una diferencia, el piloto es el eslabón que cierra esa cadena, pero dependen de como trabajen juntos para ser mas rápidos

eso de que el piloto era el 50% y coche el 50% y ahora el piloto es el 20% y el coche el 80% son puras tonterías, el coche siempre ha sido un coche por mas electrónica y aerodinámica que tengan, y los pilotos siguen siendo seres humanos, maquinas y pilotos suman lo mismo, antes o ahora, lo que sucede es que todos los coches y pilotos no son iguales, pero los pilotos de hoy y los de antes tienen la misma función, llevar el coche lo mas rápido posible y, los coches se hacen para ser mas rápidos que sus antecesores y, los que logran eso, son los ingenieros, siempre han sido ingenieros, que no le guste a alguien es otra cosa
Añadido el: 26/02/2014 - 19:45
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#1
la f1 es ahora mismo una guerra de ingenieros y aerodinamistas, no de pilotos
Añadido el: 26/02/2014 - 16:08
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Intento dar una visión reposada de las cosas y analizar desde otro punto de vista los asuntos en boca de todos. A veces es necesario pararse y mirar la Fórmula 1 con perspectiva.

 

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